Por PLASTIC CARROTS

Reunión por videollamada mientras se responden mails. Podcast mientras se mandan mensajes. Notas en el celular mientras alguien explica algo. La sensación de estar haciendo dos (o más) cosas a la vez es tan habitual que el multitasking parece una habilidad, algo que algunas personas dominan mejor que otras, algo que se puede afinar con práctica.

La neurociencia tiene una sola respuesta para eso: no.

El multitasking no existe: lo que el cerebro hace en realidad se llama task-switching

El multitasking, tal como lo concebimos, no existe: el cerebro humano no puede procesar dos tareas cognitivas complejas al mismo tiempo. Es una de las conclusiones más sólidas de la neurociencia contemporánea. (Miller & Cohen, 2001). Lo que ocurre en realidad se llama task-switching: el cerebro alterna el foco de atención entre una tarea y otra, a veces en fracciones de segundo, pagando un costo cognitivo en cada cambio.

Cada vez que el cerebro abandona una tarea para atender otra, tiene que desactivar el esquema mental de lo que estaba procesando y cargar el de la tarea nueva. La American Psychological Association calcula que ese costo puede reducir la eficiencia total hasta un 40%, dependiendo de la complejidad de lo que se hace (APA, 2006).

−40 %

Así puede reducirse la eficiencia total solo por alternar entre tareas. El costo no está en lo que se hace: está en cuántas veces el cerebro tuvo que cambiar de modo.

El verdadero costo no está en la interrupción sino en lo que viene después

La investigadora Gloria Mark, de la Universidad de California en Irvine, estudió cuánto tiempo le lleva al cerebro recuperar el estado de concentración profunda después de una interrupción. El resultado fue de 23 minutos en promedio (Mark et al., 2008). No sólo después de una interrupción larga, también luego de interrupciones cortas.

23 minutos tarda el cerebro en recuperar el estado de concentración profunda después de cualquier interrupción, aunque sea breve. 

Hay otro efecto que suele pasarse por alto: el task-switching constante activa el sistema de estrés del cuerpo. No porque el trabajo sea difícil sino porque el de estar siempre disponible para cambiar de foco, genera cortisol aunque las tareas en sí sean simples.

El dato que no se suele mencionar

El agotamiento al final del día no siempre viene de lo que se hizo. A veces viene de cuántas veces el cerebro tuvo que arrancar de nuevo. No afecta solo el volúmen de trabajo, también influye el costo acumulado de cada cambio de foco.

Una cosa que funciona

No hace falta ningún sistema complejo para mejorar esta situación. Una práctica que tiene impacto inmediato es nombrar explícitamente la tarea que vamos a realizar antes de empezarla y asignarle un tiempo acotado, aunque sea 25 minutos. El cerebro funciona mejor cuando sabe qué está procesando y por cuánto tiempo.


Lo que llamamos "multitasking" no va a desaparecer como práctica porque el entorno en el que vivimos está diseñado para fomentarlo, con notificaciones, pestañas abiertas y la expectativa de respuesta inmediata operando todo el tiempo en paralelo. Pero saber que el cerebro no hace lo que creemos que hace cuando "trabaja en simultáneo" cambia también en cómo entendemos el cansancio. A veces no es que se hizo mucho o que no se hizo nada, es que el cerebro cambió de foco muchas veces.

Plastic Carrots · 20 de mayo de 2026

Referencias

  1. Miller, E. K., & Cohen, J. D. (2001). An integrative theory of prefrontal cortex function. Annual Review of Neuroscience, 24, 167–202. https://doi.org/10.1146/annurev.neuro.24.1.167
  2. American Psychological Association. (2006, marzo). Multitasking: Switching costs. https://www.apa.org/research/action/multitask
  3. Mark, G., Gudith, D., & Klocke, U. (2008). The cost of interrupted work: More speed and stress. En Proceedings of the CHI Conference on Human Factors in Computing Systems (pp. 107–110). ACM. https://doi.org/10.1145/1357054.1357072

Sobre el autor

PLASTIC CARROTS

Plastic Carrots es una marca argentina dedicada a potenciar el bienestar de las personas mediante el diseño de herramientas y recursos que ayudan a conectar a las personas consigo mismas, con otras personas y con el momento presente.

Conocé más sobre PLASTIC CARROTS →

También puede interesarte

Economía de la atención

Por qué las plataformas compiten por tu foco y cómo eso afecta lo que elegís hacer

Journaling: qué es y para qué sirve

Cómo la escritura reflexiva cambia la relación con lo que pensás y sentís